
Uno de estos problemas que viene afrontando la ciudad de Trujillo, es la contaminación sonora. El crecimiento económico, el comercio y el parque automotor que experimenta la ciudad en estos últimos años se incrementó, entre otras cosas, los niveles de ruido. El uso excesivo de la bocina y los parlantes son fuentes del ruido que cada día enferman a los trujillanos y seguramente a nuestros visitantes.
El Servicio de Gestión Ambiental – SEGAT, organismos público descentralizado de la Municipalidad Provincial de Trujillo, inició el 22 de Abril su Programa de Sensibilización, Capacitación y Fiscalización para disminuir el Ruido en Trujillo. Así se ha puesto en marcha una serie de acciones de educación ambiental sensibilizadoras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario